Venezolanas profesionales de la salud venden comidas y helados para sobrevivir

Venezolanas profesionales de la salud venden comidas y helados para sobrevivir

Las licenciadas en enfermería Isolina Rojas y María Lezama son de nacionalidad venezolana, amigas hace más de 24 años desde que coincidieron por trabajo en una clínica de su país. Las amigas han pasado por muchas cosas juntas y han enfrentado momentos difíciles que las han llevado a tomar decisiones que han cambiado su vida, tal como la de salir de su país de origen tras tener un buen pasar económico en su país, vivieron la crisis y cuando el sueldo de todo un mes no les alcanzó para comer tomaron la decisión del salir del país, sus primeras opciones eran México, o Perú en última instancia pero jamás pensaron en venir a la Argentina. Ambas pretenden trabajar en enfermería ya que están formadas en la profesión con 24 años de experiencia, pero se encontraron con la burocracia de los trámites y certificados que deben presentar para revalidar su título además del alto costo del trámite.

Maria Lezama fue la primera en arribar a la Argentina, hace 16 meses atrás junto a su esposo quien es técnico electricista, y lo hizo porque recibió una propuesta de trabajo por parte de Carmen Benitez, enfermera jubilada dueña de un hostel, a través de la hija de su esposo quien también arribo a la ciudad de las cataratas de paso, buscando oportunidades para salir adelante. La propuesta para María fue que debía venir a Iguazú a trabajar en el Hostel, la mujer acepto ya que tenía los pasajes pagos por Mamá Carmen (como la llaman los venezolanos que llegaron al destino) allí trabajo durante 3 meses en el hostel y también atendía pacientes en forma ambulatoria hasta que un mal movimiento mientras trataba a un paciente le provocó la rotura de la prótesis de cadera. Desde allí, limitada en sus movimientos decidió comenzar a vender comida típica a sus compatriotas que están en Iguazú, hacen arepas, Cachapas y comidas típicas para vender, además durante los meses de calor comenzaron a fabricar “Tetas Venezolanas” que son helados de frutas y chocolates similares a lo que se conoce como “Juguitos” en la zona solo que tienen forma de cono.

“Nosotros salimos de allá porque era insostenible cuando nos dimos cuenta que trabajábamos todo el mes para comprar un maple de huevos, o lo que ganábamos lo gastábamos todo en transporte para ir a trabajar, entendimos que ya no podíamos seguir luchando en nuestro país” indico Maria Lezama y agregó “lo que se vive hoy en Argentina, nosotros ya lo vivimos, sin embargo nosotros hoy estamos en el paraíso, como todos los argentinos, caminamos buscando precios y lo que vamos ganando nos deja sobrevivir, compramos muchas cosas en Foz porque es más barato, pero acá tenemos mejor calidad de vida” recalcó

Por su parte Isolina Rojas quien hace 45 días llego a Iguazú está tratando de revalidar sus titulo ya que es licenciada en enfermería con especialidad en diálisis, “desde que llegue estoy intentando revalidar el título, me traje el titulo legalizado y sellado, pero me piden el titulo de la tecnicatura, yo pensé que licenciatura mata tecnicatura, pero al parecer no, entonces estoy juntando dinero con las ventas para que mi hija pueda gestionar esos papeles en Venezuela estimo que me costará cerca de 200 dólares solo gestionarlo”

Pese a las dificultades, salen adelante con el dinero de las ventas de comidas y helados “Nosotras salimos todas las tardes a vender los helados, optamos por no llamarlos más “tetas” porque la gente nos mira raro pero mediante esto sobrevivimos y buscamos alcanzar a revalidar el título para poder trabajar en blanco de nuestra profesión” indicaron

“Estamos muy agradecidos con Iguazú y con los argentinos porque nos acobijaron y es por eso que tenemos un proyecto de tomar la presión gratis a las personas en la plaza, tenemos que devolver algo de lo que nos dan, aunque solo sea una hora por día en la plaza” indicó Maria Lezama.