Sol Hierro, la pequeña gigante

Sol Hierro, la pequeña gigante

La Ciudad de las Cataratas no solamente tiene maravillas naturales, sino también alberga a grandes talentos, como Sol Hierro, que con 13 años ya llegó al living de Susana Giménez con el certamen Pequeños Gigantes en 2019. Allí incluso cumplió el sueño de cantar junto a su ídola Tini Stoessel.

Pero este año, con lo digital como eje en plena pandemia, continuó apostando a su crecimiento profesional como cantante y se animó a hacer cover de canciones que postea en su canal de YouTube. Ahora, tras tres semanas de espera, cantó a modo karaoke la canción Once Mil, con Pablo Serantoni (productor artístico de Pasión de Sábado) en un vivo en Instagram.

La pequeña gigante canta desde muy pequeña, aunque tímidamente. Según contó Romina Hengel mamá de Sol, su hija siempre cantaba, pero un día, cuando tenía 3 años, notó su perfecta afinación.

“Me di cuenta que no desafinaba, entonces comencé a pedirle que cante frente a las tías y toda la familia. Cada vez que nos reuníamos ella cantaba para todos y disfrutábamos mucho de la música en familia”, detalló Romina.

Así, la vida de Sol Hierro se desarrollaba con total normalidad, hasta que en complicidad con su madre preparó una canción para sorprender a su tía durante la celebración del casamiento.

“Sol tenía 7 y estaba en una etapa donde tenía mucha vergüenza, pero quería regalar una canción a su tía, entonces cuando estábamos cenado sonó la pista y ella empezó a cantar en el escenario, pero como no quería ir sola, juntó a todos sus primos y los niños de la fiesta y los subió al escenario. Fueron en patota a cantar y le salió perfecta la canción”, contó orgullosa la mamá.

Fue pasando el tiempo y Sol desataba su talento exclusivamente en el ámbito familiar. “Un día la grabé sin que se diera cuenta y una de mis hermanas envió el audio al productor Sergio Riquelme (también cantante de Herencia Gaucha), que quedó súper entusiasmado. Hablamos con Sol y se animó a grabar, incluso se animó a ir al primer casting para el programa Nuestros Talentos”, recordó Romina. “No le fue muy bien, entonces comenzó a tomar clases de canto para mejorar. Al mes se presentó a otro casting para Genios de Argentina, pero tampoco alcanzó. Pasó otro mes, se probó para el programa de Susana y ahí quedó”, agregó Romina.

“En el casting de Susana me sentí mas cómoda, hablaron mucho conmigo, me hicieron cantar varias canciones, pero no me dijeron nada ese día. Después avisaron a mis padres que tenían que ir a la escribanía con los papeles, pero no le dijeron que quedé. Mis papás fueron solos y yo me quedé en casa durmiendo, cuando volvieron, prendieron las luces y me despertaron con la noticia. Todos saltando porque íbamos al programa de Susana”, relató Sol.

La participación en ese programa le cambió la vida: “Más allá de conocer chicos muy talentosos, pude conocer a mi ídola Tini y cantar con ella. Ese día, después de salir del escenario lloraba de la emoción. Me dio vergüenza frente a los otros chicos, pero había cumplido un sueño”.

Tanto ella como los demás participantes de Misiones lograron avanzar hasta una segunda etapa del certamen. “La segunda participación fue diferente y el hecho de haber quedado afuera desanimó bastante a Sol, estuvo como cuatro meses dolida por quedar afuera, sin embargo continuaron trabajando con la productora, grabaron un videoclip con Thomas Rossi y se presentó en varias localidades y peñas a nivel local”, recalcó Hengel.

La última aparición a nivel nacional de Sol fue en un vivo en Instagram con Serantoni en el que sorprendió al productor, quien la desafió a preparar una cumbia para una próxima presentación.

“Yo vi que compartieron la publicación, entonces envié un mensaje diciendo que quería participar del programa, que va todos los sábados desde las 10 de la noche hasta las 4 de la mañana más o menos. La dinámica es que ellos te llaman si te ven conectado, entonces estuvimos tres sábados conectados sin éxito, hasta que al sábado siguiente me llamó y cantamos, ahora me pidió una cumbia para esta sábado o el otro”, contó Sol Hierro.

La pequeña tiene el acompañamiento de sus padres, sus dos hermanos menores, sus tíos y sobre todo tiene el apoyo de su abuela paterna que se autoproclamó la fan número uno.

La voz de Sol marcó la vida de la familia, en especial de su otra abuela, la materna, que falleció de cáncer recientemente. Durante la última etapa de la enfermedad decía que la voz de su nieta calmaba sus dolores. Utilizar su canto para aliviar a su abuela sin dudas la impulsó a hacer crecer tan noble don.