Creció la demanda de uniformes y no se consiguen telas

Creció la demanda de uniformes y no se consiguen telas

El rubro textil en Puerto Iguazú contaba con una buena demanda antes de la pandemia, cuando todas las empresas debieron cerrar sus puertas por las restricciones de circulación, las máquinas de coser se detuvieron casi por completo por 6 meses. Luego, de que desde el gobierno Provincial habilitó la mayoría de los rubros, el trabajo fue en aumento y en algunos casos la demanda es superior a la registrada antes de la pandemia, sin embargo, las empresas se encontraron con otros problemas relacionados a la adquisición de materia prima.

En la ciudad de las cataratas solamente 3 empresas se dedican al rubro textil. La mayoría está abocado a la confección de uniformes para empresas, escuelas y fuerzas de seguridad, manteles y cortinas para hoteles y una de ellas solamente lleva adelante la confección y estampa de las tradicionales remeras con los paisajes de cataratas que se encuentran en todos los regionales de la ciudad.

“Ahora el trabajo ha mejorado, en pandemia los primeros días trabajamos ad honoren en la confección de barbijos y ambos para los médicos y personal de salud. Recibíamos las telas de las empresas que colaboraban y nosotros con un equipo de casi 10 personas confeccionábamos. Después de eso estuvimos sin hacer nada sobreviviendo de ahorros y en el mes de agosto nos solicitaron la confección de barbijos certificados por la ANMAT, cosa que era imposible pero diseñamos un barbijo donde utilizábamos tela certificada para los barbijos que nos permitió comenzar a trabajar y tener un ingreso de dinero” explico Rodrigo Blanco propietario de Rhoma remeras y chombas

Lograron que desde hoteles que deben cumplir con ciertos estandares de calidad aprueben el diseño de barbijo y desde ese día comenzaron a trabajar, vendieron unidades a varias empresas de la provincia e incluso empresas de otras provincias solicitaron el modelo de barbijo. Tiempo después cuando comenzó la demanda de uniformes, las empresas se encontraron con la necesidad de comprar telas en Argentina, ya que la materia prima era adquirida en Brasil, pero con el cierre de la frontera se abocaron al mercado nacional y se encontraron con que la calidad no es la misma y es difícil conseguir el mismo todo de color de un mes a otro “siempre compramos en Brasil, porque la tela brasileña es de mejor calidad y la tecnología que tienen les permite mantener la gama de colores intacta cosa que no ocurre en Argentina. Un mes compras un tono arena y al mes siguiente es más claro o más oscuro y eso baja la calidad de nuestro trabajo sin contar que con el hecho de que no cuentan con stock disponible al momento del pedido. Por ese lado se nos complica el trabajo pero por suerte el cliente entiende que eso escapa a nuestras manos, además el costo de las telas es mucho mayor al que comprábamos en Brasil” explico Blanco

Pero el cierre de la frontera no perjudicó del todo a la industria textil local, ya que muchas empresas que solían comprar uniformes en Brasil o Paraguay se vieron obligados a trabajar con empresas de confección local “Tenemos muchos clientes que antes no nos comprábamos como varias municipalidades de la provincia, empresas madereras entre otros, por ese lado el cierre de la frontera nos favoreció, pero se complicó la calidad del producto porque las telas argentinas no son de la misma calidad y muchas no se consiguen como el piquet negro” remató Blanco

En Iguazú las tres empresas que producen uniformes no tienen competencias entre sí, ya que respetan sus clientes e incluso recomiendan a sus colegas cuando saben que los otros realizan cierto trabajo o trabaja con cierta escuela para que entre todos cuenten con la misma posibilidad de trabajo.