Buscan la independencia económica impulsando una carpintería y una fábrica de uniformes

El Movimiento Resistencia Popular, conocidos en Puerto Iguazú como los “remera Verde”, existe hace varios años en la ciudad, desde el cambio de conducción trabajan para dejar de depender del estado y pasar a ser una cooperativa con el apoyo del Ministerio de Desarrollo social de la Nación.  Tal es así, que desde que Mariano Correa asumió como representante del grupo, que hoy cuenta con 2.500 personas, trabajan en varios proyectos con el fin de lograr independencia económica y que cada uno de los integrantes logre una salida laboral y dejar de depender del pago de la beca.

Desde que nos pusimos al frente de la organización teníamos un objetivo claro, que es dejar de depender de una beca y crear puestos de trabajo genuinos, teníamos muchas ideas, pero la pandemia no nos permitió ponerlos en práctica rápidamente. Ya con la flexibilización de las restricciones comenzamos a trabajar con los compañeros y desarrollamos varios proyectos, dos de ellos ya salieron y los estamos poniendo en práctica” explicó Correo

La organización está compuesta por 2.500 personas, de las cuales menos de la mitad reciben ayuda del estado que no supera los 16 mil pesos, estos a cambio de la beca deben cumplir 4 horas de trabajo. “Muchos trabajan limpiando escuelas, otros realizan trabajos de albañilería y ahora implementamos la fábrica textil con la llegada de 20 máquinas profesionales y otros están en la carpintería que recientemente inauguramos cuando llegaron las herramientas” contó Correa

En la carpintería comenzaron a trabajar, por el momento, 6 personas que tienen conocimiento del oficio con el tiempo aquellos integrantes del grupo que quieran aprender podrán capacitarse para luego independizarse si así lo desean. En tanto la fábrica textil que tiene como objetivo confeccionar uniformes y crecer con el tiempo. Allí trabajan 21 mujeres, tres de ellas conocen el rubro y están capacitando a las demás en el manejo de las máquinas y en el corte de las telas para la confección.

Por el momento están confeccionando nuestras remeras, pero la idea es siempre crecer y apuntamos a una fábrica de uniformes para abastecer a todas las empresas de la ciudad, quizás es una meta muy ambiciosa, pero el objetivo es que en un futuro no muy lejano cada uno de los integrantes tengan un puesto de trabajo digno y dejen de depender del estado” recalcó Correa.

El grupo también apunta a la sustentabilidad, varios de los integrantes están trabajando en reciclaje de materiales. “Un grupo está acopiando materiales reciclables para después vender y así generar recursos. El objetivo es que funcionemos como cooperativa, también vamos a comenzar a gestionar la documentación necesaria para establecernos como cooperativa”

Respecto a la forma en la que es visto por la sociedad el Movimiento Resistencia Popular, Correa lamentó “duele que digan que somos unos vagos, en realidad estamos trabajando mucho y si reclamamos muchas cosas porque el dinero no alcanza. Durante la pandemia muchas personas que se quedaron sin trabajo vivieron a pedir ayuda y le brindamos lo que podíamos, hoy muchos de ellos volvieron a sus puestos de trabajo ya que dependían del turismo y se mostraron agradecidos con la ayuda y el apoyo que pudimos ofrecerles en los momentos difíciles

Además el grupo trabaja para ayudar al compañero. “Por ejemplo, está el plan mi pieza, cada vez que un compañero es adjudicado con el beneficios, los que saben de albañilería ejecutan el trabajo y le contamos como horas de trabajo. El objetivo es ayudarnos entre todos y crear fuentes de trabajo genuinas” remató Correa.

Cabe destacar que para ambos proyectos, (Carpinteria y textil) fueron financiados por el Ministerio de Desarrollo Social, una vez aprobado el grupo hizo el pedido de maquinaria y fue el estado el encargado de enviar las herramientas para comenzar a trabajar. Con respecto a los insumos, el grupo debió invertir para comenzar el proyecto.