Run de la Selva combina deporte, salud y el cuidado con el medioambiente

Run de la Selva combina deporte, salud y el cuidado con el medioambiente

La primera carrera que tiene como lema el cuidado con el medio ambiente es el Run de la Selva que se desarrolló por segunda vez en al Parque Nacional Iguazú el pasado 6 de noviembre. Esta competencia busca inculcar a los corredores el concepto de la sustentabilidad, buscando eliminar o reducir al máximo los residuos y busca compensar la huella de carbono. Este año contó con participantes de 11 provincias argentinos y 8 países.

El Trail Run de la Selva, que se realiza con el auspicio del Ministerio de Turismo de Misiones y de varias empresas de la ciudad de las Cataratas, busca posicionarse como la primera competencia sustentable y luego contagiar a las demás organizaciones de eventos sobre la importancia del cuidado del medio ambiente. Esta competencia es organizada por la Fundación Ecologista Verde asesora a empresas el turismo en el desarrollo sostenible e impulsa en Puerto Iguazú varias acciones sustentables, brinda asesorías al respecto y trabaja junto a la Red Alimendar en un nuevo sello de calidad “Buen aprovecho”.

El trabajo organizativo de la carrera Run de la Selva es amplio ya que no solamente se trata del trazado de un circuito, inscripciones, gestiones de medallas, camiseta y demás preparativos tradicionales para la realización de un evento deportivo. No obstante, el Run de la Selva va más allá de la competencia, tiene como lema ser sustentable en todos los sentidos y promueven el cuidado del medio ambiente, es por ello que los banners publicitarios son reutilizables, ya que no tienen fechas, no se utilizan vasos descartables para los puestos de hidratación y se busca reciclar al máximo los residuos que se generan. Además, la organización realiza el calculo de la huella de carbono que genera el evento y cada corredor desde su traslado hacia la carrera y esa huella es compensada con una acción de protección al medio ambiente.

La idea es impulsar una competencia deportiva amigable con el medio ambiente, ya hemos demostrado que es posible, si bien en la primera edición el año pasado, tuvimos quejas sobre todo por que no utilizamos vasos en los puestos de hidratación este año los competidores lograron entender cual es nuestro objetivo y utilizaron sus botellas o mochilas de hidratación, este es uno de los requisitos para poder correr” explico Juan Manuel Velazco presidente de la Fundación Ecologista Verde.

Desde le organización calculan la huella de carbono que genera la competencia y compensaran con una acción en conjunto con Plan 21 con la conservación de selva de una reserva privada. Para calcular la huella de carbono, utilizaron un modelo de eventos sostenible en materia de turismo. Tomaron en cuenta la huella de carbono que genero cada corredor al trasladarse, ya sea en automóvil, avión, colectivo a la ciudad y luego al lugar de la carrera (para ello en el formulario de inscripción cada corredor debía especificar ciertos datos), contabilizaron el consumo de energía el día de la acreditación y durante la carrera, los traslados de los organizadores a Buenos Aires, a Posadas y al Parque Nacional y el traslado de todos los productos utilizados en los puestos de Hidratación.

Para reducir la huella de carbono tratamos de comprar las frutas a productores locales, en le caso de la banana fue imposible así que contabilizamos la huella de carbono del traslado de las bananas desde su punto de origen hasta la carrera y así ocurrió en todos los productos que utilizamos. El total el evento genero 26.157kg de emisiones de huellas de carbono, vamos a compensarla en una reserva privada con Plan 21, ya que creemos que para el privado es más difícil mantener la selva en su estado natural” indico Velazco

Otro de los factores indispensables del Run de la Selva es lograr reducir al máximo la generación de residuos bajo el concepto “Basura Cero” para ello cada corredor debe participar con su botella o mochila de hidratación y los residuos que inevitablemente genera una competencia, sin embargo, el sistema de separación y reciclado esta muy bien organizado, tal es así que de los 219 kg de residuos generados (de los cuales 12 kilos fueron recuperados durante el plogging), solamente el 11% fue enviado al relleno sanitario.

Velazco detalló que, de los 219 kilos de residuos generados, 30 kilos fueron cascaras de frutas que fueron depositados en el compost comunitario que está ubicado en el vivero municipal. 97 kilos corresponden a materiales reciclables como botellas, papel, cartón, plásticos varios, esto fue entregado a los recuperadores del Movimiento de Trabajadores Excluidos que colaboraron el día de la carrera. Asimismo 67 kilos, fueron desperdicios de alimentos, es decir frutas, turrones y demás que estaban en el puesto de hidratación, estos “desperdicios” fueron entregados al Instituto de Enseñanza Especial Esperanza Nº 907 de Puerto Iguazú, siguiendo los lineamientos del sello “Buen Aprovecho”. Y los 25 kilos restantes fueron enviados al relleno sanitario.

“Si comparamos con la primera edición, notamos una mayor conciencia de los corredores sobre el cuidado del medio ambiente, los corredores que se olvidaron las botellas pudieron lograr porque les prestamos, pero el año que viene seremos mas estrictos, la idea es reducir al máximo la generación de residuos y el impacto ambiental. Otra cuestión que notamos es que la mayoría supo cómo separar los residuos, aunque aún falta conciencia sobre el tema” remató

Una competencia deportiva única en el mundo

Para los corredores es un sueño correr dentro del Parque Nacional Iguazú, el contacto con la naturaleza, los paisajes y el aire puro del lugar agregan el plus a la competencia. Matías Moreira maratonista de Puerto Iguazú quien fue el ganador del Run de la Selva en la categoría de 21 kilómetros, en dialogo con los medios destaco que “Correr dentro del Parque es algo único, recorrer los senderos, pasar cerca del rio Iguazú; fue muy emocionante”

“Tuve la oportunidad de correr en muchos lugares, circuitos internacionales, pero nada se compara con correr dentro del Parque Nacional Iguazú, sobre todo porque recorrimos lugares que habitualmente no se puede ingresar, fue algo maravilloso”

Haciendo referencia a la sustentabilidad de la competencia Moreira indicó “Fue algo que me impacto mucho, el cuidado del medio ambiente, todo estuvo realmente bien organizado, no hubo residuos en el recorrido en los puestos de hidratación. La verdad me saco el sombrero con la organización porque la verdad estuvo muy bien organizado”.

Cabe destacar que los premios que recibieron los ganadores de la competencia fueron artesanías únicas y originales preparadas por  artistas de las comunidades originarias de la ciudad y que fueron adquiridas por la Fundación bajo las premisas del comercio justo.