Trabajan para restablecer el servicio de agua potable aunque no hay proyecciones de normalización
El Instituto Misionero de Agua y Saneamiento informo a través de un comunicado oficial que el suministro de agua potable en Iguazú se vio condicionado en los últimos días por un desperfecto técnico que fue atendido de inmediato por el Instituto. El escrito no detalla el desperfecto pero según comentaron empleados se quemó una bomba y no han dado a conocer si han finalizaron el trabajo de cambio de equipo, por tal motivo aún no se sabe cuándo se normalizaría el servicio.
Oficialmente IMAS indica que debido al desperfecto técnico y a la amplia demanda de consumo que generó el flujo de visitantes con motivo de la Semana Santa el equipamiento de emergencia dispuesto por el organismo provincial ajustó la producción a su potencial funcionamiento, hasta tanto se produjera el recambio requerido. Es decir paso de producir 600 metros cúbicos a producir 400 metros cúbicos, dejando a varios barrios sin el suministro hasta el domingo cuando comenzó a llegar agua con una mínima presión a los barrios mas bajos.

“Hay que considerar que recién el último Viernes Santo por la tarde se estabilizó la energía eléctrica a lo que se sumó un problema de presión cuya solución se vio imposibilitada por la ocupación hotelera que impidió parar el bombeo como la situación requería” indicaron
Además explicaron que “la planta potabilizadora ubicada sobre Avenida Victoria Aguirre que abastece a la zona centro y alrededores está en proceso de transformación por lo que los barrios más afectados temporalmente son abastecidos por una provisión alternativa”
Por su parte las quejas de los vecinos se multiplican y los pedidos de asistencia con camiones no llegan a abastecer a todos los usuarios que terminan solicitando el servicio del flete de agua. Cabe destacar que en esta oportunidad los barrios afectados son los más cercanos al centro.
IMAS explicó que “En la proyección inmediata se están agregando motores más grandes y recibiendo equipos que pronto serán instalados en la balsa de la toma del río Iguazú, a los que se sumarán los destinados a la estación de rebombeo nueva” y agregaron “Ante este contexto, desde el IMAS trabajaron en simultáneo tanto en el aspecto técnico como en la gestión para garantizar la provisión del líquido vital a sus usuarios”
“Vale destacar que esta situación extraordinaria coincide con el proceso de inversión que se está ejecutando en Iguazú para dar una solución definitiva al abastecimiento de agua potable por un período de 20 años”.
En todo el comunicado, el instituto brindo una fecha exacta para la normalización del servicio que registra inconvenientes desde el lunes 11 de abril cuando debieron sacar de funcionamiento la toma de agua para la instalación de un la nueva bomba Flygt.
