Iguazú: Tiene 65 años y asiste al espacio Maker de la escuela de robótica

Iguazú: Tiene 65 años y asiste al espacio Maker de la escuela de robótica

La tecnología llego para quedarse, personas de todas las edades deben adaptarse a ella para poder avanzar en todos los ámbitos. La pandemia obligó a las personas mayores a aprender a utilizar diferentes aplicaciones para abonar facturas, para acceder a los turnos con médicos y debieron conocer la mayor parte de las funciones que hoy ofrecen los teléfonos celulares, es por ello que muchos solo lograron conocer a los nuevos miembros de la familia por video llamada hasta la llegada de la vacuna y la vuelta progresiva a la normalidad.

Hoy la tecnología está presente en la vida de todas las personas y ante esta premisa Patricia Orlov de 65 años se animo a inscribirse al espacio Maker y aprender nuevas cosas para crear dispositivos que ayuden a mejorar su calidad de vida y de las personas de la tercera edad. La mujer que es guía de turismo en el Parque Nacional Iguazú desde el año 1.988, técnica en mantenimiento de edificios y actualmente asiste a las clases del espacio Maker y realiza un curso de electricidad domiciliaria.

“me inscribí años anteriores, este año entre. La verdad recién estoy empezando a aprender como es, pero me gustaría poder ingresar al mundo de la robótica para crear dispositivos que ayuden a la seguridad vial, a la seguridad de las personas en los barrios. No se, se me ocurre diseñar un techo inteligente que detecte la lluvia y se cierra automáticamente para no tener que salir corriendo por la ropa en el tendedero. Supongo que puedo aprender todo eso” conto emocionada Patricia Orlov

Patricia también es vicepresidente de la Comisión del Barrio Obrero, y esta muy comprometida con la seguridad y afirma que los abuelos están muy alejados de los avances tecnológicos y son los que más deberían tener artefactos que le faciliten la vida teniendo en cuenta sus limitaciones por los años vividos “Yo soy una persona muy activa y me gusta aprender, creo que todos tenemos que aggiornarnos y adaptarnos a la tecnología. Yo creo que la robótica tiene que llegar al club de jubilados, aunque solo sea para que un abuelo fabrique un auto a su nieto, pero creo que no se puede dejar a la tercera edad fuera de los avances tecnológicos” remarcó

Respecto a la reacción de la familia, Patricia contó “Mucho no les gustó mis hijos me miraron con una cara, como diciendo, “otra vez” ellos quieren que descanse, trabaje muchos años y esperan que sea una abuela normal. Pero yo siento que puedo seguir aprendiendo, porque no después que me jubile dedicarme a otras cosas. Quiero seguir aportando a la sociedad, y porque no dedicarme a desarrollar cosas que nos ayuden a nosotros los mayores a tener una vida más cómoda” remató

Patricia asiste a clases una vez a la semana, todos los jueves 2 horas y esta muy contenta con los conocimientos que está adquiriendo, se siente cómoda compartiendo con otros alumnos menores que ella ya que entiende que es un paso para su crecimiento personal.