Casa encuentro celebra la diversidad con un lugar de contención para las familias TEA
La Casa Encuentro es un proyecto a pulmón y autogestivo que está dando sus primeros pasos en la comunidad, comenzó a funcionar hace dos meses por impulso de la bióloga Malena Srur, oriunda de Río Negro, pero que eligió la Tierra Colorada para vivir.
Malena cuando se recibió de la universidad se mudó a Misiones y vivió diez años en Eldorado, su hijo Facundo que hoy tiene 19 años de edad, fue diagnosticado con TEA a los 2 años y si bien entonces ella logró encontrar profesionales que la ayudaron a salir adelante con su pequeño, se volvió a mudar por cuestiones personales, y hace un año y medio se radicó en Puerto Iguazú.
“Cuando Facu fue diagnosticado, era todo más difícil, yo tuve la suerte de encontrar profesionales increíbles en Posadas que me ayudaron mucho. Pero por cuestiones personales nos volvimos a mudar. Regresamos a Misiones y nos instalamos en Iguazú porque Facu quiere ser carpintero, su papá lo es y el vino aprender el oficio” contó Srur. Y a su regreso a Misiones, Malena notó que no había actividades que incluyeran a las personas con TEA y esa razón la llevó a soñar y concretar un proyecto con un espacio donde además de capacitarse y aprender manualidades, las personas con TEA puedan socializar con otras personas.
“El proyecto de tener un espacio para socializar lo tengo desde siempre, simplemente ahora encajaron las piezas del rompecabeza y se dio la oportunidad de poder comprar la casa, después fui conociendo personas que se sumaron a la propuesta con mucho entusiasmo y fuimos creando el espacio que realmente es una Casa Encuentro”, precisó.
Malena tiene la intención de que esta iniciativa pueda ser una cooperativa de manera de poder trabajar con profesionales, artistas y otras personas que quieran sumarse a dar talleres.
Casa Encuentro está ubicada en la calle Santa María de Oro 155 en el barrio de Villa Alta y allí se desarrolla un cronograma de actividades para promover y dar a conocer el espacio. Así, en la jornada de ayer se pintó un mural, también hubo taller de cocina, teatro y danza creativa.

Suma de voluntades
Al proyecto se sumaron la maestra integradora Blanca Pintos que trabaja con adolescentes, la profesora de Arte Vanina Bogado, la profesora de Teatro Jussara Di Benedetto, los integrantes de las Familias TEA.
“Hoy estamos funcionando como grupo autogestivo colaborativo, somos un grupito de familias, muchas personas se fueron acercando rápidamente por una cuestión de afinidad y necesidad porque son familias TEA. Estamos empezando a proponer actividades culturales y la idea es también proponer capacitaciones vinculadas a lo terapéutico como el acompañamiento a las familias”, indicó la fundadora del lugar.
Apoyo de la comunidad

La Casa Encuentro, es un espacio creado a pulmón, si bien se adquirió el inmueble no cuenta con apoyo económico para comprar muebles y equipamiento. Actualmente, el grupo cuenta con el apoyo de Parques Nacionales que le cedió en calidad de préstamo sillas y algunas mesas.
Asimismo, el martes el City Center Iguazú donó vajilla y equipó la cocina de la casa. “Esta donación nos llenó de alegría porque estábamos pensando cómo hacer para dar las clases de cocina y de repente a la tarde nos traen las donaciones”, dijo feliz.
Aún requieren varias cosas para equipar la casita y contar con mayor comodidad para funcionar a pleno: “La gente de Iguazú es muy solidaria, siempre nos acercan cosas, ya sea de papelería para los talleres, conseguimos pinturas. Tenemos un taller de cerámica y queremos montar un horno, además de crear un espacio social y transformar a la Casa Encuentro en un club” remarcó.
Lo que más necesitan son mesas, sillas, una heladera y otros muebles entre otros elementos para funcionar y crecer.
El sitio ya cuenta con actividades fijas como ser la tarde de juegos, la hora del cuento, taller de cerámica, el espacio “Te ayudo a jugar”, taller de danza creativa, gimnasia y diversión y taller de teatro comunitario. Algunas actividades son gratuitas y otras tienen un arancel a colaboración.
Para saber más del proyecto, sumarse a participar o acercar donaciones, comunicarse al 3757-448221.
Los Trastorno del Espectro Autista (TEA) refieren a una afección del neurodesarrollo, definida por una serie de características del comportamiento diferentes a lo que la sociedad define como “esperable”.
Por ello, las personas con TEA deben afrontar dificultades para socializar o desempeñarse en una sociedad que busca encasillar y no abraza la diversidad. Y la Casa Encuentro llega para demostrar que la diversidad pinta de colores al mundo, brindando un espacio que propone actividades recreativas, lúdicas, artísticas, de oficio, con el fin de integrarlos proyectando hacia el futuro.
