Invertirán 150 millones para reforzar los entornos formativos y mantenimiento de las escuelas técnicas
En pos de formar a jóvenes y adultos para que puedan integrarse a la matriz productiva misionera, la Subsecretaría de Educación Técnico Profesional (ETP) lleva adelante la gestión para fortalecer los entornos formativos de la educación técnica misionera. Por tal motivo invertirán 150 millones de pesos que recibe la provincia del Instituto Nacional de Educación Tecnológica (INET). Este fondo escolar pensado para costear reparaciones edilicias menores y la adquisición de los insumos necesarios para las prácticas profesionalizantes.
Estos recursos llegan, luego de la evaluación y aval de la Subsecretaría encabezada por el Ing. Gilson Berger, son volcados todas las instituciones de la educación técnica (secundarias, centros de formación, nivel superior). Estos recursos son transferidos directamente a los establecimientos que deben realizar mejoras y luego rendir un informe de cómo y donde fueron utilizados en pos de mejoras edilicias o con la adquisición de herramientas.
Cabe destacar que desde el Ministerio de Educación explicaron que la directiva principal del fondo es que las instituciones cuenten con sanitarios en condiciones, ventilación, iluminación e insumos para talleres.
Los procesos de aprendizaje técnico exigen contar con instancias formativas teóricas y, fundamentalmente, su correlativo en la práctica, más aún cuando los avances tecnológicos empujan a la actualización constante de conocimientos. Todo ello es posible con una gestión adecuada de los recursos como así también la planificación estratégica de dónde volcarlos. Un trabajo fundamental en este proceso es el rol de los directivos y equipos docentes, quienes arman los proyectos de mejoras y necesidades de los edificios y entornos y ponen su compromiso en la ejecución de las partidas.
La inversión de la modalidad esta destinado a la compra de una gran variedad de herramientas para talleres, laboratorios, corrales, centros de investigación, bioinsumos, entre otros entornos formativos. A ello se suman los arreglos edilicios de las instituciones escolares como techos, paredes, tanques, sistemas eléctricos, hídricos, baños, entre otras necesidades concretas que surgen.
