La pandemia los obligó a innovar y potenció el negocio de los alfajores regionales

La pandemia los obligó a innovar y potenció el negocio de los alfajores regionales

La fabrica de Alfajores Ricco de Puerto Iguazú nació a pedido del turista y creció al ofrecer sabores únicos con productos de la zona. Pasaron de fabricar de manera artesanal a industrializar la producción por la demanda.

Puerto Iguazú cuenta con muchos emprendedores que fabrican alfajores, pero la historia de Ricco es sumamente particular debido a los obstáculos que debieron sortear y que pese a la pandemia lograron reinventarse y posicionarse en el mercado con un producto fresco buscado por los turistas. Fabrican diariamente entre 1.000 y 1.200 alfajores por día y comercializan casi todos en 24 horas.

Ricco es una fabrica de alajores que nació en el año 2015 con el nombre de Aguará, Raúl Vera junto a su esposa y cuñado tenían un almacén gourmet con productos tipo Delicatessen llamado Capriccio donde también tenían a la venta alfajores. “Somos de la localidad de Puerto Rico, abrimos el negocio en el 2012. Muchos turistas nos consultaban por alfajores regionales, teníamos algún que otro producto, pero decidimos fabricar los nuestros debido a los problemas que teníamos con los proveedores y el atraso con las entregas. Empezamos a fabricar en los hornos de nuestro restaurante, con el tiempo la demanda fue creciendo y decidimos industrializar el proceso de fabricación porque no dábamos a vasto” contó

La familia impulso la fabrica y fueron probando productos regionales, como el maracuyá, la yerba mate, el almidón del maíz de mandioca. “El producto era muy buscado por los turistas, las ventas siempre fueron excelentes. Pero cuando llegó la pandemia y cerró todo, decidimos volver a Puerto Rico porque allá no pagamos alquiler, tenemos casa y nos reinventamos. Ahí nació Ricco, por Puerto Rico y con doble CC porque es doblemente rico. Empezamos a vender a regionales, a los locales comerciales y nos dedicamos a eso y a medida que se flexibilizaba la pandemia podíamos expandir la actividad.

Hace aproximadamente dos años regresaron a Iguazú, se instalaron en un pequeño local en un sector de la calle paseo pero que registra un gran movimiento. “El turista busca lo nuestro, lo regional, para comprar alfajores de marcas nacionales lo pueden hacer en cualquier lugar, nosotros tenemos una degustación, el cliente puede armar la caja con los sabores que más le guste y se llevan un producto fresco prácticamente hecho en el día que le puede durar hasta un año”

Entre los sabores más buscados están el alfajor de yerba mate relleno con una mousse de dulce de leche que no apaga el sabor de la yerba bañado con chocolate saborizado con Yerba mate. También cuentan con un alfajor de maicena casi tradicional con una semi cobertura de maní. El tradicional alfajor de chocolate relleno de dulce de leche, pero con corazón de maracuyá o frambuesa. En total cuentan con 12 sabores a elección del cliente, “Hacemos entre 1.000/1.200 alfajores por día, en promedio vendemos 700 por día, pero hay días que se nos termina la producción y tenemos que cerrar.  Es un producto semi industrializado, porque las mermeladas la hacemos nosotros, pero sin maquinaria es imposible cubrir la demanda”.

En Misiones hay 5 fábricas de alfajores que se encuentran asociadas a la Cámara Argentina del alfajor que cuenta con 250 alfajoreros de todo el país.