Retiraron más de 140 kilos del río Iguazú en cercanías a las Cataratas lado brasileño

Retiraron más de 140 kilos del río Iguazú en cercanías a las Cataratas lado brasileño

Entre los artículos recolectados en el rio Iguazú superior se encontraron bolsa de poliestireno, botellas, bolsas de plástico e incluso un refrigerador.

En el marco del Día Internacional de los Bosques y el Día Mundial del Agua, el pasado viernes 21 de marzo, el Parque Nacional Iguazú y la concesionaria responsable de la gestión turística, Urbia Cataratas, realizó un operativo de limpieza en el tramo superior del río Iguazú. Fueron 8 los voluntarios, entre empleados de Urbia Cataratas, ICMBio y Macuco Safari, recogieron 142,16 kilos de basura en cuatro horas de trabajo.

Entre los residuos encontrados se encontraron bolsas de plástico, botellas de plástico y vidrio, zapatos, redes, cuerdas, un grifo, envases de poliestireno, latas de aluminio, juguetes y la llanta de una rueda de automóvil. Otros residuos contaminados, como envases de pesticidas y aceite lubricante, así como un mini-refrigerador, fueron retirados de los bancos. Los residuos sólidos fueron enviados a centros de reciclaje para su separación y eliminación. Los residuos peligrosos, como los electrónicos, serán entregados para su tratamiento y posterior disposición final.

La limpieza es una pequeña acción ante toda la causa de la protección del medio ambiente. Además de proteger el ecosistema y la biodiversidad, el objetivo es concienciar sobre la correcta gestión de residuos. Este es un claro ejemplo de cómo se acumulan los residuos cuando no se gestionan correctamente. En este caso, más que impactar directamente a la fauna y la flora, impacta al Patrimonio Natural de la Humanidad, el Parque Nacional del Iguazú.

Además de formar las Cataratas del Iguazú, Maravilla Mundial de la Naturaleza, el río Iguazú, cuyo nombre en tupí-guaraní significa “agua grande”, es el principal curso de agua de Paraná. Tiene sus manantiales en Serra do Mar, cerca de la capital, Curitiba, y atraviesa todo el estado. A lo largo de este recorrido, los residuos se acumulan a lo largo del camino y terminan llegando a las orillas y raíces de los árboles del bosque Atlántico.

El voluntario Marco Aurelio Alves indicó “No es algo que hicimos solo por el parque, sino por la vida. Es muy gratificante tener este contacto con la naturaleza y saber que ahora estos residuos ya no se descompondrán durante años ni contaminarán. Quién sabe, quizá podamos hacer mucho más en el futuro”