Kenya, la última elefanta que quedaba en cautiverio en Argentina ya ingresó a Brasil
El cruce de frontera se dio esta mañana, sin mayores complicaciones. Se trata de la ultima elefanta en cautiverio de pais que pasara a vivir en libertad en el Santuario de elefantes de Brasil.
Ya Kenya, la última elefanta que vivía en cautiverio en Argentina ya viaja rumbo al santuario Global Sanctuary for Elephants, en Brasil. Cruzó la frontera rumbo a su destino final. El traslado comenzó el pasado 4 de julio desde el Ecoparque de Mendoza, Kenya esta acompañada por su cuidador Marcos Flores, Trish London, Scott Blaise, Johana Rincón, sus tradicionales cuidadores, y Leandro Frutos de la Fundación Franz Weber.
Ellos recorrerán, como ya lo hicieron las elefantas Pocha y Guillermina, casi 4000 kilómetros dentro de la caja de hierro. Las paradas son a ser para alimentarla, limpiar la caja, o cuando la elefanta muestre señales de inquietud y necesite detenerse. El objetivo es llegar al santuario lo antes posible, para evitar cualquier inconveniente que pudiera surgir. Pero será Kenya quien irá determinando el ritmo del viaje. La caravana se detendrá para dormir solo si ella lo necesitara.

Como ocurrió en otras oportunidades Kenia salió del pais por Puerto Iguazú, allí gracias a los tramites previos y a las gestiones del Consulado Argentino en Foz do Iguazu, no hubo complicaciones y tras la limpieza de la caja y alimentar al animal cruzaron la frontera sin inconvenientes. Estiman llegar a destino el miércoles y comenzará el periodo de adaptación de Kenya que vivió durante 40 años sola.
Kenya, la última elefanta en cautiverio del país, llegó a la Argentina en 1984 desde un zoológico alemán. Tenía solo cuatro años. Probablemente su madre murió intentando defenderla para que no la separaran de su lado. Así capturaban a los elefantes (todavía sucede) que se vendían a los circos y a los zoológicos. Casi siempre de pequeños.
Kenya vivió sola en un recinto del exzoológico de Mendoza durante 40 años. El proceso de preparación de Kenya empezó hace siete años. El objetivo fue siempre el mismo: sacar a todos los elefantes cautivos de la Argentina y llevarlos al santuario en Brasil, creado en 2012.

En 2017, la Argentina comenzó un camino que inició con Pelusa, la elefanta del zoológico de La Plata, y que culmina con la salida de Kenya. En el camino, quedaron Pelusa (que murió antes de poder ser trasladada), Sharima, Kuky, Merry, y Tamy, además de todos los que murieron anteriormente. Solo para dimensionarlo, en el recinto del actual Ecoparque de Buenos Aires, vivieron y murieron 14 elefantes.
Los elefantes necesitan caminar al menos 10 kilómetros por día para mantener cuerpo y mente sanos. Al estar encerrados y no poder hacerlo, se les infectan las patas. Más de la mitad de los animales en cautiverio mueren por esa razón.
En Mato Grosso, en Brasil, Kenya vivirá en una selva similar a la de la cual se la sacó cuando tenía solo cuatro años. Allí estará con otros elefantes rescatados de circos y zoológicos de otros países de América del Sur. Entre ellas Mara, Guillermina y Pupy.
Kenya y Pupy no se conocen. La presentación será de a poco. Pero todos esperan que Pupy pueda mostrarle a su nueva compañera los senderos por los que pasea en libertad, y en poco tiempo verlas juntas viviendo como verdaderas elefantas.
Fotos: Consulado Argentino en Foz
