La AHT denuncia que se pierden 10 puestos de trabajo por día en la Hotelería
La Asociación de Hoteles de Turismo de la Republica Argentina confirma la crisis en el rubro. Denuncia que se pierden 10 puestos de trabajo por día, y apunta como la causa la alta carga impositiva. “De cada $100 de tarifa, $60 son impuestos”
El sector hotelero atraviesa una situación crítica a lo largo y a lo ancho de todo el país según un informe de la Asociación de Hoteles de Turismo (AHT) se pierden hoy 10 puestos de trabajo por día. La institución remarca que la industria generadora de empleo es golpeada fuertemente por la excesiva carga impositiva de cada 100 pesos percibidos, 60 corresponden a impuestos, además del exorbitante incremento de costos – que duplican y hasta quintuplican el IPC – y una fuerte caída de la demanda provoca la pérdida de empleo formal que afecta a las familias argentinas.
Este combo letal pone en jaque la operación y supervivencia de los establecimientos hoteleros de todo el país Iguazú no esta exento a esta situación con los agregados del cobro de las tasas ecoturísticas local y provincial que desmotiva aun más la visitante que opta por alojarse en los países vecinos de las tras fronteras.
Desde la AHT afirman que la hotelería se encuentra atravesando una severa crisis, que ya tiene consecuencias concretas: la destrucción de 10 puestos de trabajo por día en el último año. ¨Mientras que otros países apuestan al desarrollo del turismo como principal multiplicador de empleo, las políticas argentinas están generando la destrucción de una de las 8 industrias más representativas del país. Estamos solicitando una rebaja impositiva, específicamente apuntando a un IVA diferencial como ocurre en muchos países¨, manifiesta Gabriela Ferrucci.
¨De cada 100 pesos de tarifa hotelera, 60 se destinan a pagar impuestos, contemplando las últimas medidas provinciales y municipales y los componentes impositivos en todos los servicios y prestaciones de servicios¨, explica. ¨En este aspecto vemos que hay una profecía autocumplida. Cuando el Presidente en campaña decía que con esta presión impositiva era inviable trabajar, tenía razón. Y eso que aún no habían ocurrido las subas en impuestos inmobiliarios del 350% al 500%, o los incrementos de las tarifas eléctricas del 300% al 400%, por mencionar ciertos costos. La destrucción de puestos formales se está acelerando día a día con las condiciones actuales¨.
¨Estamos solicitando una baja en la alícuota del IVA, y la crisis del sector es tal que no podemos esperar mucho tiempo más. En este sentido, el Gobierno nacional está facultado por la propia Ley de IVA para reducir hasta un 25% este impuesto vía Decreto¨, explica Ferrucci. ¨Esto llevaría la alícuota del 21% al 15.75%¨.
Competir con otros mercados por precio, cuando se deben asumir costos entre 5 y 9 veces más altos que los existentes en otros países, o una presión fiscal que la duplica o triplica, es imposible. La reducción de impuestos es indispensable para recuperar competitividad y mitigar el progresivo cierre de establecimientos hoteleros y gastronómicos en nuestro país.
¨La propuesta que como sector hemos acercado al gobierno nacional está vinculada a la promoción de acciones dentro de la industria y del marco normativo, para obtener competitividad y ser una opción factible para el turista. Resulta inviable competir en el mercado turístico internacional cuando existen brechas tan significativas en carga impositiva, regulación laboral y estructura de costos con respecto a otros destinos. ¨
Siendo una de las pocas industrias con una tasa de formalidad laboral mayor al 92%, queremos que se promuevan medidas que ayuden a mantener la formalidad, que año tras año pierden otras industrias. Generamos 4 veces más empleo que industrias pesadas por el mismo millón de USD invertido. Por ende, es una gran oportunidad para el gobierno que a través de la reducción de las cargas laborales equiparen el marco impositivo en ese sentido con el resto del mundo, y permitan mantener el trabajo formal que, para nuestra industria, en este último año ya se redujo en un 4%.
Otra medida clave sería incorporar el gasto turístico doméstico como deducción especial en el Impuesto a las Ganancias, una política que lograría un doble objetivo, estimular la demanda interna mediante beneficios fiscales directos a los contribuyentes y premiar la formalidad, ya que solo serían deducibles consumos facturados en establecimientos registrados.
