Dos presuntos dealers fueron detenidos en Puerto Iguazú
La Policía interceptó a dos hombres con 25 dosis de cocaína tipo piedra, dinero y un celular. El procedimiento se suma a las actuaciones de la Unidad Regional V, que reforzó la presencia de agentes antinarcóticos, incluso mediante tareas encubiertas, en plazas, escuelas, barrios y otros espacios públicos
El procedimiento más reciente se registró este martes 3 de noviembre, cerca de las 2:30 horas, en la intersección de las calles Marta Schwartz y Correa Luna, en Puerto Iguazú. Allí, efectivos de Infantería y de la Comisaría Primera interceptaron a dos hombres de 32 y 47 años, quienes tenían en su poder 25 envoltorios de cocaína distribuidos en distintos recipientes.
Durante la intervención, los policías encontraron 17 dosis envueltas en papel aluminio dentro de un recipiente plástico y otras ocho ocultas en un tubo. Además, secuestraron 64 mil pesos en efectivo y un teléfono celular. Las pruebas realizadas por la División Drogas Peligrosas confirmaron que se trataba de clorhidrato de cocaína. Ambos involucrados fueron puestos a disposición de la Justicia Federal, que dispuso su libertad supeditada a la causa.
El procedimeinto forma parte de un esquema de prevención e investigación que la Jefatura de Policía viene fortaleciendo en toda la provincia, mediante patrullamientos permanentes y tareas de observación realizadas por agentes antinarcóticos de las divisiones Drogas Peligrosas. Estos efectivos recorren estratégicamente plazas, sectores próximos a escuelas, barrios y espacios de concentración de personas, donde buscan detectar movimientos compatibles con la comercialización de estupefacientes y coordinar intervenciones con las patrullas uniformadas.
A estas actuaciones se suman otras intervenciones preventivas realizadas en espacios públicos de ambas localidades, donde se detectaron sustancias estupefacientes, entre ellas marihuana y cocaína, y se dio intervención a las autoridades judiciales competentes.
La Policía de Misiones continuará intensificando los patrullamientos, las tareas encubiertas de sus agentes antinarcóticos y los controles preventivos en sectores estratégicos, con especial atención a los espacios frecuentados por familias, estudiantes y vecinos. La premisa es impedir que estos lugares sean utilizados para la comercialización de drogas y garantizar que los espacios públicos sigan siendo de todos.
