Determinaron que el agua de la perforación de las 300 viviendas es apta para consumo
Tras los casos de intoxicación registrados en los monoblocks A1 y A2 del Consorcio de las 300 viviendas barrio Ignacio Abiaru, desde la comisión gestionaron para lograr encontrar el problema de contaminación del agua que provocó mal estar en varios vecinos y una niña fue hospitalizada tras consumirla. Tras la desobstrucción de la cámara séptica y los ramales de los desagües cloacales de todo el barrio.
El problema fue puntal con una conexión particular de uno de los edificios que al pareces debe tener algún tipo de rotura y filtro residuos cloacales de la cámara séptica del mismo edificio que estaba obstruida indicaron desde la Comisión. El trabajo fue realizado por una cuadrilla de operarios del Instituto Misionero de Agua y Saneamiento, pese a que el consorcio adeuda hace varios meses el derecho al uso de la cloaca.

Luego de la desobstrucción, desde la comisión solicitaron a los vecinos de vacíen sus tanques para recibir agua limpia con un bombeo extra para renovar el agua de los tanques y así comprobar si el problema estaba resuelto. “todos los vecinos renovaron el agua de los tanques y recibieron agua limpia y apta para el consumo como el resto del barrio. Evidentemente el problema está en la conexión del edificio y se sumó la obstrucción de la cámara séptica que contamino el agua” explico Nancy Solís presidente del consorcio.
Tras esta situación, desde la Comisión del consorcio, solicitaron una reunión con el Ingeniero Eduardo Brunner director de IMAS Iguazú para que poner al tanto a los vecinos de los motivos por los cuales se obstruyen las cañerías y el motivo por el cual deben abonar el servicio.
Respecto al estado del agua que es extraída de la perforación del consorcio, se tomaron muestras para su análisis, el bioquímico determinó que la muestra es apta para el consumo.
