Iguazú: Anciana de 99 años postrada en una cama clama por justicia para vivir en paz
La triste historia de Doña Tola que después de sacar adelante una familia y el negocio familiar, vive con miedo por la presencia de su nieto en su propiedad pese a las denuncias policiales y el pedido de exclusión del hogar.
La vida de Nelly Sotelo conocida en Puerto Iguazú como Doña Tola no ha sido fácil, llegó de Mendoza en el año 1954 con su difunto esposo Pedro Leandro Calvo único sobreviviente de la tragedia de Huanquero accidente de la Fuerza aérea Argentina donde un avión se estrelló con un cerro a 50 kilómetros de la localidad de Eldorado en un paraje denominado Tres Iglesias el 21 de julio de 1963, el hombre fue rescatado con vida 6 días después, pero quedó con graves secuelas que obligaron a Nelly a hacerse cargo de todo. La mujer logro tener su propiedad en base a trabajo, hoy debe pedir a la justicia que actúe y le devuelva la paz en sus últimos años de vida.
La vida de Doña Tola se complicó aún más cuando en el año 2020 su hijo, que estaba a cargo de ella en Iguazú decidió enviarla a un geriátrico en Posadas, una de las hijas de la anciana que reside en la capital inspeccionó el geriátrico y decidió junto a su hija Mónica M. llevarla a vivir con ellas. Según el testimonio de la nieta su abuela estaba postrada, dopada y parecía a simple vista estar senil, sin embargo, con el pasar de los días la mujer recuperó la conciencia tras liberarse de los medicamentos.
Doña Tola dijo a sus familiares que quería vender su propiedad ubicada en pleno centro de Puerto Iguazú y comprarse una casita con patio para disfrutar sus últimos días, entonces le dio un poder a su nieto Alberto M de profesión abogado, quien en ese momento se hizo cargo de la propiedad “Yo primero quería volver a mi casa, después decidí vender para tener una casita con patio y disfrutar de los pájaros en mi casa, por eso le di el poder, pero el se aprovechó y se apropió de mis cosas” contó Sotelo.
En el año 2021, debido a las necesidades que padecía la mujer, ya que según su testimonio no recibía el dinero de los alquileres de su propiedad le revocó el poder a su nieto y cedió la administración de sus bienes a Mónica su nieta que la cuida desde hace 5 años.
“Le revoque el poder, le avisamos, pero el siguió usando eso y engañando a los inquilinos, yo seguía pasando necesidad, mi jubilación no alcanzaba mi nieta que me cuida todos los días consiguió un trabajo de medio tiempo para poder alquilar una casita en el centro de Posadas más cerca del hospital para mi atención médica. Nada recibía y estaba desesperada”

Desde el año 2022 Doña Tola quería regresar a su casa, para según ella para morir ahí, pero el hecho de estar postrada, y la falta de recursos la imposibilitaba. “convencí a mi nieta después de mucho tiempo, ella logró después de gestionar en vice gobernación que me traigan en ambulancia a morir acá. Pero ahí comenzó otra lucha que me tiene muy triste y con miedo” lamento la mujer
El pasado 15 de julio de este año, la mujer regresó a su hogar, los primeros días estuvo muy feliz pese a las denuncias cruzadas de sus nietos. “Cuando llegue el primer día subió mi nieto y me imploró que no lo obligue a irse. Yo le perdone todo el daño que me hizo pero le dije que se fuera, mis otros nietos lo sacaron de la habitación y yo pedí que venga la policía, vinieron unas oficiales me tomaron la denuncia y me dijeron que no se podía acercar a mí, pero el no se va sigue viviendo arriba y tengo miedo”
Tras la denuncia de Doña Tola se han generado una serie denuncias cruzadas entre sus nietos e incluso el nieto en cuestión solicito un acuerdo para que la mujer no cambiara las cerraduras por 7 días para que este pudiera retirarse del lugar y llevarse sus cosas, sin embargo, no solo no se fue si no que descubrieron que en el piso superior del edificio su nieto habría montado un hostel que podría estar siendo ocupado por turistas de forma esporádica.
La causa tiene expedientes en el Juzgado de Familia y en el Juzgado de instrucción Penal Nº3 sin embargo no nadie sabe porque hasta el momento no se produjo la exclusión del hogar del nieto de Doña Tola.
“Mi abuela no puede ir al Juzgado, entonces fui yo hablé con el Fiscal Recalde me dijo que no entiende porque no se ha producido un desalojo y nosotros tampoco entendemos. Contrate un abogado, pero la abuela está cada vez más triste y la situación afecta su salud, por eso ella exige que la justicia actúe” comento Mónica M. quien es la actual cuidadora y apodera de Doña Tola.
“Quiero que el juez actúe, que el juez me haga justicia, tengo miedo y quiero vivir lo último que me queda en paz. Necesito que el juez lo saque de mi casa y que podamos con mi nieta volver a recuperar la casa, porque cuando volví esta ya no era mi casa, esta todo destruido. Ya sufrí mucho en esta vida, no quiero sufrir más” remató la mujer.
Pese a las actuaciones por parte de la policía, las denuncias y el pedido de la anciana, desde el Juzgado hasta el momento no se han librado ordenes de desalojo o exclusión del hogar del hombre en cuestión.
