Cocinó para estrellas como Madona y Michael Jackson y estableció en Iguazú

Cocinó para estrellas como Madona y Michael Jackson y estableció en Iguazú

El Cheff Francisco Saraiva asegura que “A cocinar, se aprende en la cocina” y para ser exitoso en el rubro hay que trabajar y perfeccionarse.

Exitosos cheff han pasado por el destino Iguazú, mediante oportunidades que ofrecen las cadenas hoteleras, muchos de ellos permanecieron por algunos años y volvieron a migrar, pero otros optaron por quedarse y echar raíces. Francisco Saraiva es brasileño, nacido en Fortaleza, cuando cumplió 18 años salió de su tierra natal fortaleza rumbo a San Pablo a buscar trabajo, comenzó como ayudante de cocina, mediante su esfuerzo y dedicación supo aprender de cheff de diferentes partes del mundo las técnicas y se transformó en uno de los más importantes de Brasil, fue así que de la mano de cadenas hoteleras importantes recorrió diferentes puntos de continente incluso trabajo en Iguazú.

En toda su carrera ha dirigido grandes equipos de trabajo que trabajaban para congresos de hasta 2.500 personas, paso gran parte de su vida dentro de hoteles hasta que a los 39 años se dio cuenta que debía detenerse y fue ahí cuando decidió buscar un lugar mas tranquilo para establecerse y volvió a Iguazú en el año 2007 e inicio su emprendimiento de pastas, hoy cuenta con 10 empleados y maneja su restaurante que se destaca por la calidad de los platos.

“Comencé a trabajar y vi que mi sous cheff tenía auto, departamento y era de mi ciudad, le pregunté cómo hacer para crecer y me dijo hay que trabajar duro y aprender y fue lo que hice durante muchos años. Me destaqué y aprendí diferentes tipos de cocina. Yo no estudie, pero ínsito a cocinar se aprende en la cocina” contó

Durante toda su trayectoria tuvo la importante tarea de cocinar para personas conocidas a nivel mundial, como Pele, Madona, Michael Jackson y Ayrton Senna. “Senna venia todas las semanas a comer una ensalada que preparábamos de forma exclusiva para él. Entre otras anécdotas puedo contar que una vez tuve que preparar una pizza, que no hacíamos en el hotel porque Michael Jackson quería comer eso a la madrugada, la hice desde cero para complacerlo”

Saraiva ama la cocina desde pequeño “Nosotros somos 7 hermanos, yo cocinaba con mamá siempre me gustó. Llegue a manejar un equipo de cientos de cocineros para atender a más de 2.500 comensales. Esto me provocó mucho estrés porque no descansaba, a los 39 años decidí que tenia que cambiar el ritmo y puedo decir que Iguazú me salvó” y agregó “Hace 19 años que vivo acá, me dedico a la fabrica de pasta con equipo con excelentes personas, estoy feliz y saludable” remató

Francisco Saraiva, eligió Iguazú, invirtió y hoy emplea a 10 personas, trabaja para que la gastronomía local se destaque y constantemente enseña su pasión a aquellos que quieren aprender y disfrutar del amor por la cocina.